Casi la mitad de las adquisiciones para la alimentación escolar (45%) deberá realizarse directamente a agricultores, asentamientos y comunidades tradicionales, con prioridad para grupos formales e informales de mujeres.
Brasilia, Brasil, 3 de octubre de 2025 – La Ley nº 15.226/2025, sancionada por el presidente de la República de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, amplía el porcentaje mínimo de recursos del Programa Nacional de Alimentación Escolar (PNAE) destinados a la adquisición de productos alimenticios directamente de la agricultura familiar y del emprendedor familiar rural. La nueva norma eleva el índice del 30% al 45% a partir del 1 de enero de 2026. La disposición fue publicada en el Diario Oficial de la Unión el 1º de octubre y modifica la Ley nº 11.947/2009.
El ministro de Educación, Camilo Santana, reforzó el PNAE como una red de garantía de la seguridad alimentaria y de lucha contra el hambre. “El PNAE es un eje fundamental para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional, basado en el empleo de una alimentación saludable y adecuada, que comprende el uso de alimentos variados y seguros, con respeto a la cultura y las tradiciones locales. Estamos ampliando aún más esta red de economía local y agricultura familiar en todo el país”.
Coordinado por el Fondo Nacional de Desarrollo de la Educación (FNDE), entidad vinculada al Ministerio de Educación (MEC), el PNAE cumple 70 años como una de las mayores políticas públicas de alimentación y nutrición escolar del mundo, atendiendo diariamente a cerca de 40 millones de estudiantes de la educación básica pública.
Con un presupuesto anual de R$ 5,5 mil millones, el programa destina recursos suplementarios para la compra de alimentos que llegan a la mesa de los estudiantes en todas las regiones del país. Con la nueva norma, aproximadamente el 45% de ese monto será aplicado directamente en la agricultura familiar, lo que representa un incremento superior a R$ 2,4 mil millones para fortalecer a las comunidades locales y promover el desarrollo sostenible.

El cambio refuerza el papel del PNAE en la oferta de una alimentación saludable y adecuada, respetando la diversidad cultural y los hábitos alimentarios locales, además de estimular prácticas sostenibles de producción. El texto también prioriza alimentos provenientes de asentamientos de la reforma agraria, comunidades indígenas, quilombolas y de grupos formales e informales de mujeres.
La presidenta del FNDE, Fernanda Pacobahyba, destacó la relevancia de la medida. “No se puede hablar de educación sin hablar de alimentación de calidad. Esta victoria significa más sostenibilidad, más respeto a la diversidad cultural y más salud para millones de estudiantes brasileños. Todo lo que perfeccione el PNAE es bueno para el país y para el futuro de la educación”, afirmó.
Además del aumento en el porcentaje, la ley determina que los productos alimenticios adquiridos en el marco del programa tengan, en el momento de la entrega, un plazo de validez igual o superior a la mitad del período entre la fecha de fabricación y la fecha final de vencimiento. La excepción se aplica a los productos provenientes de la agricultura familiar, generalmente entregados in natura.
Otra innovación es la ampliación de las atribuciones de los Consejos de Alimentación Escolar (CAE), que pasan a tener también la responsabilidad de velar por la variedad de los alimentos adquiridos, garantizando calidad, diversidad y cumplimiento de las reglas de validez. Con la nueva ley, el PNAE refuerza aún más su contribución a la seguridad alimentaria y nutricional de los estudiantes y al desarrollo social y económico en todo el país, consolidándose como una referencia mundial en políticas públicas de alimentación escolar.