Agricultura familiar contribuye a la mejora del desempeño escolar en Brasil, revela estudio

Investigación indica un aumento estimado de 2,85 puntos en portugués y 2,91 puntos en matemáticas en 2013, y de 2,57 y 3,34 puntos, respectivamente, en 2019.

Brasília, Brasil, 29 de septiembre de 2025 – La inversión en alimentación escolar saludable, proveniente de la agricultura familiar, está asociada a la calidad del aprendizaje de los estudiantes brasileños, en especial aquellos de la red pública municipal de enseñanza. Es lo que indican los resultados del texto para discusión “Efectos de la Inserción de Productos de la Agricultura Familiar en la Alimentación Escolar sobre el Desempeño de Alumnos de la Red Pública en Brasil” publicado por el Instituto de Pesquisa Econômica Aplicada (Ipea). El estudio está disponible en portugués.

El estudio demuestra una relación positiva y significativa entre el cumplimiento de la Ley nº 11.947/2009, que incentiva la adquisición de alimentos de la agricultura familiar para el Programa Nacional de Alimentación Escolar (PNAE), y el desempeño de los estudiantes en portugués y matemáticas, a partir del análisis de las notas del examen nacional del Sistema de Evaluación de la Educación Básica (Saeb) en los años 2013 y 2019.

En este contexto, las escuelas que adquieren más alimentos de la agricultura familiar tienden a presentar notas más altas en esas disciplinas. Los resultados indican un aumento estimado de 2,85 puntos en portugués y 2,91 puntos en matemáticas en 2013, y de 2,57 y 3,34 puntos, respectivamente, en 2019.

Los resultados sugieren que la oferta de alimentos más saludables y nutritivos, provenientes de la agricultura familiar, puede contribuir a un mejor desarrollo cognitivo de los alumnos, mayor concentración en el aula y, en consecuencia, mejores resultados en las evaluaciones. Según Sandro Pereira, técnico de planificación e investigación del Ipea y uno de los autores del estudio, “la oferta de alimentación más saludable está relacionada con una mayor participación de los estudiantes, un ambiente de aprendizaje más favorable y una menor incidencia de enfermedades o trastornos nutricionales que comprometen el desempeño o la permanencia de los alumnos en las escuelas”, dijo.

Variables

El estudio también analizó las variables que impactan el desempeño de los estudiantes en los años finales de la enseñanza fundamental. Para la disciplina de portugués, las variables más significativas fueron porcentajes de profesores con nivel superior en los años finales (8,8%) e iniciales (6,6%), seguidos por el porcentaje del PNAE (6,1%). En cuanto al desempeño en matemáticas, las variables más relevantes fueron el porcentaje de profesores con nivel superior en los años finales (11,53%), el porcentaje de compras del PNAE (10,20%) y el porcentaje de profesores con nivel superior en los años iniciales (7,61%).

Por lo tanto, el desempeño escolar de los estudiantes matriculados en la red pública de enseñanza en Brasil está influenciado por múltiples factores, incluyendo la estructura física de las escuelas, la calificación del cuerpo docente y la oferta de servicios complementarios para el buen funcionamiento del sistema y el compromiso de los alumnos a lo largo del año lectivo. Entre esos servicios, el PNAE es ciertamente uno de los más importantes, y las evidencias demostradas en el estudio indican que los cambios legales recientes han favorecido su potencial de contribución para la educación pública brasileña.

Programa

El Programa Nacional de Alimentación Escolar (PNAE), gestionado por el Ministerio de Educación a través del Fondo Nacional de Desarrollo de la Educación (FNDE), es el principal programa alimentario de Brasil y uno de los mayores del mundo, atendiendo a más de 40 millones de estudiantes en la red pública de enseñanza básica diariamente durante el período lectivo. El programa busca suplir parte de las necesidades nutricionales de los alumnos, promoviendo la salud y los buenos hábitos alimentarios, lo que contribuye a un mejor ambiente de aprendizaje.

Desde los años 1990, el PNAE pasó a ser descentralizado, con la Unión transfiriendo recursos financieros a estados y municipios, que realizan las compras de alimentos. A partir de 2009, la Ley nº 11.947 exigió que al menos el 30% de los recursos del PNAE fueran usados para la compra de productos de la agricultura familiar, preferentemente local. Ese cambio amplió la complejidad operativa del programa, pero también valorizó la producción local, generando ingresos y promoviendo un flujo alimentario más saludable y culturalmente adecuado.

Contenido producido originalmente por el equipo del IPEA.