La actividad fue una visita para conocer la implementación del programa de alimentación escolar del Distrito Federal en la Escuela Pública Integral Bilingüe Libras y Portugués Escrito del Plan Piloto, un centro educativo especializado en la atención de estudiantes sordos.
Paulo Beraldo
Brasília, Brasil, 11 de junio de 2026 – La Red de Alimentación Escolar Sostenible (RAES) apoyó la realización de una de las actividades del encuentro técnico “Gobernanza para la Seguridad Alimentaria y la Nutrición (SAN): marcos institucionales, avances y desafíos en América Latina y el Caribe”, que reunió a representantes de 14 países de la región en Brasília, Brasil, entre el 8 y el 10 de junio. La actividad fue una visita de campo para conocer en terreno la implementación del programa de alimentación escolar del Distrito Federal en la Escuela Pública Integral Bilingüe Libras y Portugués Escrito del Plan Piloto, un centro educativo especializado en la atención de estudiantes sordos.
Durante el encuentro, especialistas, profesionales y responsables de políticas públicas intercambiaron experiencias sobre cómo fortalecer la gobernanza de la seguridad alimentaria y nutricional en sus países y avanzar hacia resultados concretos. Las discusiones se centraron en el análisis de los mecanismos institucionales, normativos y de coordinación que permiten diseñar e implementar políticas más efectivas e inclusivas para garantizar el derecho humano a una alimentación adecuada.
La misión fue organizada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en el marco de Mejor Nutrición, con el apoyo técnico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). En el marco de la actividad, la RAES apoyó la realización de una visita técnica a una escuela pública, donde los participantes pudieron conocer experiencias relacionadas con la alimentación escolar y la articulación intersectorial de políticas de seguridad alimentaria.

La RAES es una iniciativa de cooperación Sur-Sur trilateral en alimentación escolar promovida por el Gobierno de Brasil, a través de la Agencia Brasileña de Cooperación del Ministerio de Relaciones Exteriores (ABC/MRE) y del Fondo Nacional de Desarrollo de la Educación del Ministerio de Educación (FNDE/MEC), junto con los países miembros de la región, con la secretaría ejecutiva a cargo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
“Si bien los contextos nacionales son distintos, los países de América Latina y el Caribe enfrentan desafíos comunes para fortalecer la gobernanza de la SAN: consolidar mecanismos de coordinación intersectorial, asegurar la participación efectiva de múltiples actores, fortalecer la institucionalidad y avanzar hacia políticas públicas más efectivas e inclusivas”, explicó Daniela Godoy, oficial principal de Políticas de Seguridad Alimentaria y Nutrición de la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe.
El encuentro se realizó en el marco de la Reunión Nacional de la 6.ª Conferencia Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional +2 de Brasil, organizada por el Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (CONSEA). La conferencia reunió a cerca de 350 representantes de la sociedad civil y del gobierno, incluidos miembros del CONSEA Nacional, la Cámara Interministerial de Seguridad Alimentaria y Nutricional (CAISAN), consejos estatales y otros actores vinculados a la agenda de la seguridad alimentaria y nutricional en el país.
Visita a escuela
Para observar cómo la gobernanza de la seguridad alimentaria y nutricional se materializa en el territorio, la RAES organizó una visita técnica a la Escuela Pública Integral Bilíngue del Plano Piloto, un centro educativo especializado en la atención de estudiantes sordos, con discapacidad auditiva y de hijos oyentes de padres sordos. Utiliza la Libras (Lengua Brasileña de Señas) como primera lengua y el portugués escrito como segunda lengua.
La actividad permitió a los participantes conocer de cerca cómo diferentes instituciones y profesionales articulan esfuerzos para garantizar el funcionamiento del Programa Nacional de Alimentación Escolar de Brasil, que atiende a 40 millones de estudiantes todos los días lectivos. Durante la visita, los representantes de los países pudieron intercambiar experiencias con actores involucrados en la implementación del programa, incluyendo autoridades educativas, gestores escolares, nutricionistas y representantes de la agricultura familiar.
Según Najla Veloso, especialista sénior en alimentación escolar de la FAO para América Latina y el Caribe y secretaria ejecutiva de la RAES, los programas de alimentación escolar constituyen un ejemplo concreto de gobernanza intersectorial. “Los programas de alimentación escolar muestran cómo diferentes sectores deben trabajar de manera coordinada para alcanzar un objetivo común. Educación, salud, nutrición, agricultura, asistencia técnica, extensión rural y desarrollo social son algunas de las áreas que participan en este proceso”, afirmó.
Veloso destacó que la visita buscó evidenciar la articulación entre las distintas instituciones que contribuyen al programa en Brasília, incluyendo el Fondo Nacional de Desarrollo de la Educación (FNDE), la Secretaría de Estado de Educación del Distrito Federal (SEEDF), la Empresa de Asistencia Técnica y Extensión Rural (EMATER-DF) y los profesionales de las escuelas. “Buscamos mostrar cómo este trabajo conjunto permite que la alimentación escolar llegue a todos los estudiantes de las escuelas públicas y responda a sus necesidades específicas”, concluyó.
Las profesionales de la SEEDF explicaron sobre el funcionamiento del programa en Brasília, que atiende a 400 mil estudiantes diariamente, en 692 centros educativos. También se informó que hay 83 tipos de productos ofrecidos en la alimentación escolar, incluyendo 46 tipos de frutas y verduras y 37 ítems de la agricultura familiar. Además, comentaron que hay cerca de 1.000 agricultores locales beneficiados con las compras públicas al programa de alimentación escolar. A su vez, la EMATER destacó la importancia de la asistencia técnica y de la extensión rural para fortalecer la agricultura familiar.